Es bien sabido que las legumbres como los frijoles, lentejas y habas aportan un alto porcentaje de proteínas, fibra y hierro al organismo, pero no siempre son bienvenidas por los pequeños de la casa.

En muchas ocasiones los niños se niegan a comer cosas saludables o que no tienen muy buen aspecto y prefieren las golosinas y los alimentos dulces, que carecen nutrientes y esto puede llegar a ser desesperante para los padres.

Es importante crear un ambiente relajado y si es posible divertido para que ellos accedan a probar algo nuevo o que no les agrada mucho. Te invito a probar esta idea que a mi me funciona con mi hijo y le encanta!

Se trata de ofrecerle este sencillo y nutritivo plato mientras le compartes el famoso cuento de “Juan y los frijoles mágicos”:

-Juanito vivía con su mamá en el bosque; ellos estaban pasando por muchas carencias, por lo que la única solución que tienen para poder continuar era vender una vaca que poseían. Juan la llevó a la ciudad, pero en el camino se encontró con un hombre que le ofreció cambiarla por unos frijoles mágicos. Juan pensó que era una buena idea y regresó feliz a su casa. Al llegar, su madre se puso muy triste y tiró los frijoles por la ventana.
Al día siguiente se dieron cuenta de que una planta había crecido hasta el cielo, por ella trepó Juan hasta llegar al castillo de un ogro gigante. Juan y su mamá con el tesoro que encontraron nunca volvieron a pasar hambre y así vivieron muy felices.-

Receta de la “Sopa de los frijoles mágicos”

Ingredientes:

  • 2 tazas de habas
  • 1 tomate
  • 2  dientes de ajo
  • ¼ de cebolla
  • sal y pimienta al gusto

Procedimiento:

  • Lavar las habas y dejarlas remojando por dos horas antes de su preparación.
  • Escurrir bien y ponerlas a cocer en suficiente agua.
  • Aparte cocer el tomate, el ajo y la cebolla, ya que estén cocidos y fríos estos ingredientes mezclar en la licuadora.
  • Agregar esta mezcla a las habas
  • Salpimentar al gusto.

Valor nutritivo de las habas 
Su valor nutritivo depende si la haba es fresca o seca. Aporta hidratos de carbono, proteínas, fósforo, magnesio y hierro, siendo estos valores más altos en la haba seca que en la fresca. La legumbre seca es una de las de mayor contenido proteico, junto con garbanzos y lentejas, pudiendo superar al de la carne (de 19 a 25 g de cada 100 g), aunque cabe señalar que la calidad nutricional de esta proteína es inferior. Se trata de proteínas incompletas ya que son deficitarias en un aminoácido esencial denominado metionina. Este aminoácido se encuentra en buena proporción en los cereales y tubérculos, por ello, cuando coinciden ambos alimentos como ingrediente de un mismo plato (habas con arroz o con patata), aumenta la calidad de la proteína del plato.
Fuente:consumer.es