Mamás dejemos de juzgarnos entre nosotras, pongámonos en los zapatos de las demás, siempre detrás de un comportamiento, de una decisión está una razón que no conocemos, seamos compasivas, seamos un apoyo en lugar de una mano que señala. Recuerda que lo que funciona para tí puede no funcionarle a la otra ni ser lo mejor para ella y su familia, trabajar, dedicarse al hogar, amamantar, dar biberón, parto natural, cesárea, etc. Pongamos fin a la guerra entre mamás.