Cómo podemos entender a las demás personas sin ponernos en su lugar? sin sentir su alegría o su dolor? es muy importante que los niños desde muy pequeños aprendan la importancia de esta palabra.

Cuando hablamos de empatía hacemos referencia a la capacidad que tenemos de percibir y poder comprender lo que otro puede estar sintiendo. Es de suma importancia ayudar a nuestros niños a desarrollarla, y es que si bien el ser humano se evidencia por naturaleza empático, se sabe que los pequeños la aprenden de sus padres.

Pero ¿Cómo enseñar la empatía a los niños?

Los niños pequeños generalmente no destacan por su tacto al tratar a los demás, pero esto es algo que como padres podemos corregir con nuestras acciones y ejemplo. Una forma de ayudarle a tu hijo si te pega, le pega a tu perro o a su hermana sería explicándole, desde el amor, por medio de palabras y no con golpes, que con esta acción le hace daño a la persona o al animal, que al igual que él siente dolor. Enséñale a reconocer sus propias emociones y valóralas. Si te has hecho daño y tu hijo te acaricia puedes decirle: “Jerónimo, eres muy amable”. De esta forma el aprenderá que esta acción es amable y que es reconocida y valorada por ti.

Claramente, el niño debe reconocer las emociones negativas, pero éstas han de ser señaladas con calma. Si le arrebata algo de las manos a otra persona tu puedes decirle: “Jerónimo, cuando le quitaste ese muñeco a tu prima ella se puso triste”. ¿Cómo puedes hacer que se sienta mejor? Elogia su buen comportamiento: si comparte sus alimentos o juguetes con otros, si cuida de los demás, no dudes en elogiarlo. Puedes decirle algo como: “Eres muy generoso al compartir tus juguetes con Salomé. Ella está muy feliz.

Habla con él de sus sentimientos y no dejes de expresarles los tuyos: tus hijos necesitan saber que para tí sus sentimientos importan. Por eso, habla con ellos y escúchalos. También, debes hablar sobre tus sentimientos (tanto los que son generados por sus acciones como por las que no). Por ejemplo: “Jerónimo, tu hermana se siente triste porque la empujaste, mejor pensemos en una forma diferente para decirle que no querías jugar más”, “Me siento triste por nuestro perrito enfermo”, “Viste que amable ese señor que nos ayudó a llevar las bolsas de la compra al auto?” o “viste que amable a esa chica que ayudó a la abuelita a pasar la calle?”.

Con este tipo de conversaciones tú niño no solo aprenderá a expresar sus sentimientos y entenderá que es algo normal, sino que entenderá que sus acciones afectan a los demás.