Para que un niño se vaya temprano a la cama es necesario crear una rutina desde que son pequeños, para que a la hora de ir a dormir esten preparados y no se convierta en una batalla entre padres e hijos, además de que si el niño duerme bien, todos descansarán y comenzarán mejor un nuevo día.

Trata de que tu hijo tome siestas cortas, ya que si duerme mucho durante el día no le dará sueño cuando sea de noche.

Toma en cuenta que los niños cuando están cansados se vuelven un poco mas inquietos o a veces reniegan o lloran sin motivo por el mismo cansancio, trata de no cargarlos de actividades por la tarde y relajarlos unas horas antes de ir a la cama, puede ser leyéndoles un cuento o si están en edad, compartir uno con ellos.

Si te es posible sigue una rutina diaria para acostarlos y que se acostumbren a ella, por ejemplo cenar, bañarlos, contar un cuento, rezar (si lo acostumbras) e ir a dormir.

Es importante que el niño duerma las horas que necesita su cuerpo y de acuerdo a su edad, ya que si no lo hace estará malhumorado, irritable, con sueño y cansado durante el día.