Últimamente se ha escuchado en las redes sociales y en los medios de comunicación el tema del bullying o violencia en las escuelas. Y aunque muchas personas consideran que se trata sólo de “pleitos” de niños, la verdad es que este problema es más serio de lo que se cree,  ya que el grado de  violencia y abuso (tanto físico como emocional) que se experimenta es mucho más grave que un simple malentendido entre compañeros.

¿Qué es Bullying?
Bullying o acoso escolar (en español) es el uso repetido y deliberado de  agresiones verbales, psicológicas o físicas para lastimar y dominar a otro niño. Del cual se tiene conciencia que no se puede defender, (debido a que es  menor, más pequeño o más débil que el agresor).
Los participantes en el acoso escolar se pueden clasificar  en cuatro categorías: primero tenemos al “agresor” o el bully, a la “víctima”, la “víctima-agresor”,  y el  “neutro” , aquél compañero o compañeros no implicados en el fenómeno de acoso, pero que están enterados de lo que pasa.
¿En qué momento ocurre el acoso?
Se cree que estos actos de violencia ocurren camino a la escuela o de regreso, pero realmente la mayor parte del acoso se vive dentro la misma escuela. Y puede ser desde insultos, malos tratos en el aula escolar, acoso, empujones o hasta peleas en la hora del recreo.

Los agresores y las víctimas generalmente están en el mismo grado escolar y, aunque se supone que los menores son supervisados en la escuela, la mayor parte de los episodios de acoso no son del conocimiento de los maestros o simplemente son ignorados por ellos. Además de que  la víctima generalmente  se siente incapaz de reportarlos a sus profesores  y a sus padres.

¿Cómo puedo saber si mi hijo o hija está siendo víctima de bullying?
En caso de que sospeches que tu hijo está siendo víctima de  bullying, te recomendamos que abordes este tema en un clima de confianza con tu hijo, para que él se sienta cómodo al hablar contigo acerca de todo lo bueno y lo malo que está viviendo. No lo reprimas ni lo hagas sentirse culpable de la situación.

La Secretaría de Seguridad Pública capitalina de México (SSPDF) dió a conocer diversos aspectos para reconocer cuándo un niño es víctima de acoso escolar, entre los que destacan cambio en el comportamiento, dolores físicos y aparente aislamiento:

1. Comportamiento. Cuando un menor sufre acoso escolar tiende a presentar cambios en su comportamiento, así como en su humor. La tristeza, llano e irritabilidad están se hacen presentes con frecuencia, además de pesadillas y falta de apetito.

2. Dolores. Uno de los indicios más recurrentes cuando un niño es víctima suele ser la presencia de dolor de cabeza, estomago o vómito.

3. Distracción. La pérdida de pertenencias escolares o personales como lentes, mochila, libros o uniforme roto son frecuentes.

4. Golpes. El cuerpo es una de las pruebas más fiables para conocer si el menor sufre agresiones por parte de compañeros. Golpes, hematomas o rasguños se hacen presentes; el niño afirma que se deben a caídas o accidentes.

5. Aislamiento. Si evita salir de casa, no muestra interés por relacionarse con sus compañeros, no acude a excursiones o visitas escolares, se niega para asistir a su centro escolar o insiste en entrar o salir acompañado, el niño puede ser víctima de acoso escolar.

6. Rendimiento escolar. Además de resistirse a asistir a la escuela, el rendimiento escolar de una víctima de intimidación tiende a variar, pues se presenta la pérdida de concentración.

¿Cómo puedo identificar si mi hijo es quién molesta a sus compañeros?
Es muy difícil para muchos padres reconocer algo negativo en la conducta de sus hijos, por eso es muy importante cuando se detecta el caso, que ellos trabajen directamente con la escuela para resolver este problema, de una forma inmediata.

Estas son algunas señales que puedes tomar en cuenta para detectar si tu hijo es un acosador:

1. Ausencia de empatía con el sufrimiento de los demás. No le preocupa las emociones de los otros, y sólo piensa en la satisfacción de sus necesidades.
2. Se muestra prepotente y dominante con hermanos y amigos.
3. Muestra comportamientos agresivos.
4. Se enorgullece de su conducta agresiva.
5. Habla despectivamente de algún chico o chica de su clase.
6. Se mofa o burla de sus iguales.
7. Hay constancia de que ha sido recriminado más de una vez por peleas con sus iguales en el centro escolar al que asiste.
8. En casa, no cumple las normas que le ponen sus progenitores.
9. No asume la responsabilidad de su conducta, ni pide perdón cuando ha actuado mal, ya que no se siente culpable de las consecuencias de sus actos.

¿Cómo podemos prevenir  y evitar que este tipo de violencia siga ocurriendo?

Lo mejor que podemos hacer en estos casos es informar y concientizar sobre este problema.

Si eres un maestro o director de alguna escuela, no dejes pasar los actos de violencia que se vivan en el salón de clases, habla con tus alumnos, infórmales que no es normal que “les peguen, les jalen el cabello o los insulten”. Establece reglas de conducta en torno al respeto y no a la violencia. Infórmate y acércate a la SEP, tienen muy buenos programas que trabajan en contra de la violencia escolar.

Si eres un padre de familia, lo más importante es que tengas una buena comunicación con tus hijos y que ellos vivan en un hogar donde no estén expuestos a la violencia.

Por otro lado, como sociedad debemos de dejar de ignorar estos problemas y dejar de pensar que se trata de “cosas de niños”, no importa a qué edad se presenten estos episodios de violencia, estos deben ser erradicados.

Información: www.1erdirectorioescolar.com

Esta página ofrece muy buenos recursos en inglés acerca del bullying, como caricaturas, conferencias, etc. para apoyar a los niños víctimas de acoso y como prevención www.stopbullying.gov